Jesús Pineda

Formación
Jesús Pineda guitarras clásica y romántica
El músico
Jesús Pineda finaliza sus estudios con las más altas calificaciones y el Premio Extraordinario Fin de Carrera. Posteriormente continúa perfeccionándose con maestros de la guitarra como Alberto Ponce, David Russell o Leo Brouwer. Posee nueve galardones en concursos internacionales, entre los que destacan los conseguidos en el Concurso Internacional Andrés Segovia y el primer premio en el Concurso Internacional de Valencia. Como solista actúa con destacados grupos de cámara y con diversas orquestas del panorama nacional. Como jurado y concertista ha sido invitado a participar en numerosos festivales de Europa, África y América. Asimismo, ha impartido clases magistrales en centros de referencia como el Konservatorium Wien University de Viena o la Universidad Mozarteum de Innsbruck. Es Doctor Cum Laude por la Universidad de Sevilla con una tesis que versa sobre el compositor Manuel Castillo, del que ha publicado recientemente su obra guitarrística y grabado su música solista y camerística para este instrumento bajo el sello editorial Libargo. Como compositor y transcriptor, ha publicado obras con la editorial portuguesa AvA Musical Editions y con el Centro de Documentación Musical de Andalucía. En 2018 obtiene su plaza de Catedrático de guitarra por oposición, ocupando su puesto docente en el Conservatorio Superior de Sevilla, labor que alterna en la actualidad con su actividad concertística e investigadora.
Programas
De Aguado a Turina. Cien años de música española para guitarra
Obras de Dionisio Aguado, Fernando Sor, Julián Arcas, Isaac Albéniz, Joaquín Turina y Francisco Tárrega
A comienzos del siglo XIX la guitarra vivió una época de esplendor gracias a sus avances organológicos y la aparición de grandes intérpretes. Algunos de ellos fueron Aguado (1784-1849) y Sor (1778-1839) que, tras coincidir en el París de 1826, asentaron los pilares de la Escuela Española de guitarra. De Aguado destacó su papel como pedagogo y compositor de piezas virtuosísticas, mientras que Sor elevó el instrumento a la categoría del piano mediante sus obras y su preocupación por la correcta escritura. A mediados del siglo XIX, Torres (1817-1892) amplió el tamaño de la guitarra adquiriendo su actual forma. El guitarrista Arcas (1832-1882) se encargó de dar fama a sus instrumentos, siendo también un compositor de referencia que sirvió de inspiración a otros como Tárrega (1852-1909). La huella que dejó Tárrega perdura hasta nuestros días con una producción mundialmente conocida que fue el espejo del nivel y la esencia del repertorio finisecular. Un repertorio en el que las transcripciones de autores nacionalistas también proliferaron; buen ejemplo es Albéniz (1860-1909), que se erigió como modelo en el pequeño universo de las seis cuerdas. Ya en el siglo XX, la aparición de Segovia (1893-1987) normalizó la composición por parte de autores no guitarristas, como el sevillano Turina (1882-1949), que dedicó un corpus impregnado de aromas del flamenco y del que se interpreta una pieza que rinde precisamente tributo a Tárrega. Sirva de homenaje este concierto a estos cien años de música española.
Sones iberoamericanos para guitarra
Obras de Ponce, Barrios, Piazzolla, Villoldo, Assad, Gismonti, Pereira y Falla
La guitarra siempre se ha mostrado como un instrumento muy versátil y adaptado a diferentes contextos musicales que van desde la tradición popular, pasando por su posición más académica, hasta su apertura a diversos estilos como el Jazz, Rock, Flamenco, etc. Asimismo, su capacidad polifónica y su riqueza en matices dinámicos y tímbricos la ha llevado a poder emular todos estos estilos desde su dimensión solista. La idea de este programa consiste en hacer un recorrido por el folclore de Iberoamérica. Así pues, desde Argentina se arranca el tango más personal de Piazzolla junto con el más tradicional de Villoldo. En México hacemos una parada con Ponce, uno de sus más relevantes compositores, y de Paraguay se recrean las danzas autóctonas con Barrios Mangoré. Los ritmos y las armonías brasileñas se dan cita aquí con el popular choro de Villa-Lobos y la ágil Bate-Coxa de Pereira. El viaje finaliza en España y en la música de Falla, que profundiza en las raíces del folclore en algunas de sus más conocidas obras, siendo en este caso la farruca y el fandango los dos géneros escogidos para culminar este concierto.