Camerata Gala

Formación
Mario Navas violín solista / Alejandro Muñoz director / Jorge Villa, Juan Utrera, Cristina Orozco, Patricia Cabanillas, Manuel Becerra, Teresa Córdoba violín / Carmen Pérez, Daniel Ortiz, Diego Zagalaz viola / Nora Prat, Marina Ureña cello / Juan Antonio Carmona contrabajo / Emilio Alejo clave
El grupo
La Camerata Gala fue fundada en 2006 en Córdoba. Debe su nombre al escritor Antonio Gala y a su Fundación con quienes mantiene una estrecha relación cultural desde sus inicios. La Camerata Gala está considerada actualmente como uno de los conjuntos de referencia gracias a la energía, la originalidad y la calidad de su trabajo. Ha ofrecido más de un centenar de conciertos en distintos escenarios de la geografía española y ha sido galardonada con el Premio Córdoba Joven de las Artes 2014 por el Instituto Andaluz de la Juventud. La Camerata ha participado en numerosos festivales colaborando con músicos como José Luis Temes, Uri Caine, Konstantin Derri, Michael Thomas, Thierry Barbé, Auxi Belmonte y Paula Coronas entre muchos otros y con formaciones como el Coro Ziryab o la Orquesta de Córdoba. Tiene una discografía que comprende varios CDs entre los que destacan su disco en colaboración con el ya mencionado escritor Antonio Gala, con música de R. Jordán y el más reciente para Ibs Classical que comprenderá obras de seis compositores actuales. Entre sus próximos compromisos encontramos varias giras de conciertos, grabaciones, y colaboraciones con algunos de los artistas más importantes del panorama nacional.
Programas
Un viaje musical a través de los siglos
Obras de Telemann, Mozart, Elgar, Hindemith
Una pequeña serenata nocturna
Obras de W.A. Mozart
El genio de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) se despliega en toda su riqueza en este programa dedicado exclusivamente a sus obras para cuerdas. A lo largo de la velada, el público será testigo de la creatividad, elegancia y profundidad emocional que han hecho de Mozart uno de los compositores más admirados de todos los tiempos. La primera parte del concierto está dedicada a los Tres Divertimentos para cuerdas, K. 136-138. Compuestos en 1772, estas piezas breves y vibrantes reflejan el espíritu ligero y festivo de los divertimentos, género que gozaba de gran popularidad en la época. Sin embargo, más allá de su carácter entretenido, estos divertimentos muestran la extraordinaria maestría de Mozart al combinar melodías gráciles con texturas armónicas sofisticadas. A continuación, el Adagio y Fuga en do menor, K. 546 nos transporta a un universo contrastante. Compuesta en 1788, esta obra destaca por su dramatismo y profundidad. El solemne Adagio introduce la compleja Fuga, que demuestra la admiración de Mozart por el contrapunto barroco, especialmente la influencia de Johann Sebastian Bach. El concierto culmina con la célebre Pequeña Serenata Nocturna, K. 525, una de las obras más icónicas de Mozart. Escrita en 1787, esta serenata encapsula la frescura y el dinamismo que caracterizan su estilo clásico. Cada uno de sus movimientos irradia energía, desde la alegría del Allegro inicial hasta la danza ligera del menuetto y el brillante rondo final. Este programa representa un viaje único a través del virtuosismo y la imaginación de Mozart, revelando tanto su habilidad para deleitar como para conmover profundamente a su audiencia. Una celebración de la belleza eterna de su música.
Las Cuatro Estaciones
Obras de Antonio Vivaldi
Al escuchar Las cuatro estaciones de Vivaldi estamos ante una de las composiciones más significativas de la música programática. Estos cuatro conciertos para violín están escritos sobre cuatro sonetos de autor desconocido. En ellos se describen desde varios fenómenos naturales, como la tormenta y el viento, hasta escenas de carácter bucólico, como el pastoreo o la caza. Resulta admirable cómo Vivaldi consigue, mediante una utilización muy efectista de las cuerdas, crear una precisa imagen mental de la escena que se intenta reproducir. Una imaginación desbordante al servicio de la música en los cuatro conciertos más conocidos, de entre los más de 400, que compuso "Il Prete Rosso", apodado así por su condición de sacerdote y por su famosa cabellera pelirroja. El programa se completa con otra de las páginas más populares de Vivaldi como es el concierto en Sol M "Alla rustica", que sirve como introducción a las estaciones.