Prensa

 

2008 a 2010

 

(…) una propuesta tan inteligentemente dirigida al uso y disfrute de uno de los más bellos espacios de la ciudad; tan bien programada en su unión desprejuiciada, pero atenta a la calidad, de música antigua, clásica, de cine o étnica; tan excelentemente diseñada por Miguel Ángel González y gestionada por Actidea; tan meritoriamente patrocinada por el Ayuntamiento; y tan bien acogida por los sevillanos, ... 
Diario de Sevilla | La ciudad y los días | Carlos Colón | 22 junio 2008

 

El alcaide del Real Alcázar, Antonio Rodríguez Galindo, dio a conocer ayer en una rueda de prensa el balance del ciclo Noches en los Jardines del Alcázar. Rodríguez Galindo, que agradeció la amplia cobertura de los conciertos en los medios de comunicación, abrió la presentación con el dato de que la asistencia al ciclo se ha incrementado en un 40% respecto al año 2007. "Ha sido un éxito rotundo de público y valoración", comentó el alcaide, quien explicó que el ciclo del Alcázar es "un agradecimiento" a los ciudadanos por "el amor que les muestran al monumento", y remarcó que el Alcázar es "propiedad de los ciudadanos". A los 75 conciertos… …han acudido un total de 29.458 asistentes. Del conjunto de los conciertos, 51 han alcanzado el lleno total, y el índice de ocupación de los espectáculos ha sido del 94,42%. Rodríguez Galindo justificó estas cifras diciendo que "el ciudadano siente suya esta actividad". (…)
Diario de Sevilla | Miguel Pérez Martín | 12 Septiembre 2008

 

El ciclo musical Noches en los Jardines del Alcázar encara hoy su última semana de conciertos tras dos meses de actividad y 66 conciertos realizados. Los datos vuelven a avalar el éxito de esta actividad. Así, hasta el pasado viernes 29 de agosto, pasaron por el ciclo musical 25.819 espectadores, lo que supone una ocupación del 94,04% y en 44 ocasiones se ha colgado el ‘No hay billetes’ y se han agotado las localidades.
El Correo de Andalucía | 2 Septiembre 2008

 

 

2004 a 2007

 

Fue un momento mágico, para el recuerdo. La temperatura perfecta, el aroma a jazmines que nos acariciaba a suaves ráfagas, el leve murmullo de la ciudad al fondo, las sugerentes penumbras de las frondosidades de los jardines palaciegos y, con los ojos cerrados y todos los sentidos abiertos, las excitantes notas de Syrinx de la mano de Juan Ronda. Fue una versión llena de detalles, con una perfecta y delicada sucesión crescendo-diminuendo en los primeros compases y un final suavísimo, amorosamente graduado. No me puedo imaginar una experiencia más gratificante para el sueño de una noche de verano sevillana que esta refrescante iniciativa de los conciertos nocturnos en el Alcázar, organizados por el Patronato del Alcázar…
Diario de Sevilla | Andrés Moreno Menjíbar | 16 Julio 2007

 

(…) Ver a 400 personas disfrutar en respetuoso silencio de una música austera y noble, en la que el sentido poético de los textos tiene casi tanto valor como la melodía o el entramado de voces instrumentales, era como una forma de retrotraerse cinco siglo en el tiempo. Poco importa la excusa para la programación del recital (el supuesto 450 aniversario de la muerte de Diego Pisador, salmantino, autor de uno de esos siete libros de vihuela referidos). Lo esencial era asistir al rescate de la tradición que nos proponía un dúo que lleva casi una década dedicado casi en exclusiva a este empeño. (…)
Diario de Sevilla | Pablo J. Vayón | 13 Julio 2007

 

(…) Interpretaciones exuberantes, vitalistas, de gran fuerza expresiva, arrollador sentido rítmico y una potencia sonora espectacular, digna de una brigada de artillería, a la que quizá no hizo demasiada justicia una amplificación que aplanó en exceso las dinámicas. Programa muy bien planteado, que partía de la sugerente poesía del capitán Tobias Hume, para recrearse luego por pasajes de extrema delicadeza, inteligentemente contrastados con auténticas explosiones llenas de color y nervio, como en la colosal chacona de Schenck, tocada de forma impecable, en La Portugaise de Forqueray, que resultó incluso más elegante que impetuosa, o en las variaciones sobre la Folía de cierre, desbordantes de virtuosismo, pero antes que nada de una musicalidad, una precisión y una belleza sonora extraordinarias.

Diario de Sevilla | Pablo J. Vayón | 18 Julio 2007

 

Un tándem perfecto | Más de cien mil personas, en concreto 105.622, comparten lo que ya es un secreto a voces: la delicia que supone asistir en Sevilla a uno de los conciertos del ciclo Noches en los jardines del Real Alcázar. Por este escenario al aire libre con olor a jazmines y enmarcado por la galería de grutescos desfilan este verano desde los sonidos de Al-Andalus, que llegan gracias al grupo del madrileño de Eduardo Paniagua; hasta lo mejor del siglo XVIII que interpreta la Sevilla Wind Quintet, pasando por las canciones del tiempo de Colón que entona la mezzosoprano santanderina Marina Pardo. (…) El tándem que forman la buena música y el placer de poder pasear por los jardines del Alcázar al anochecer, que abren sus puertas 90 minutos antes de que comience el concierto (a las 21.00), se ha demostrado muy eficaz. Esas 105.622 personas que han asistido a los conciertos desde el inicio del ciclo en 2000 hasta ayer suponen un índice de ocupación media del 99,75%, es decir que técnicamente todos los espectáculos han estado siempre llenos.
El delegado del Patronato del Real Alcázar, Antonio Rodríguez Galindo, tiene claro que el éxito del ciclo reside también en que mantiene un precio simbólico, 3 euros, dado la calidad de los intérpretes. "Tenemos una hoja de sugerencias para el público y una chica francesa escribió que el alcalde de Sevilla debía de hablar con el de París para que allí se organizaran conciertos de esta calidad por un precio tan ridículo. Dijo que no podía ser que costaran 3 euros que debían ser al menos 50 euros", comenta González. (…)
El País | Margot Molina | 13 agosto 2006

 

Dos de las más difundidas efemérides musicales que celebramos este año (el 250 aniversario del nacimiento de Mozart y el centenario del de Shostakovich) están quedando bien recogidas y representadas en las Noches en los Jardines del Real Alcázar, ciclo que en su séptima edición parece estar asentado de forma definitiva, como demuestra la fidelidad que le presta un público amplio, familiar, no siempre habitual de los ciclos regulares de conciertos, que aprovecha la gran oportunidad que se le brinda de fundir el disfrute del paseo nocturno por un entorno privilegiado con el goce de la música y que no deja de crecer en criterio, conocimiento, y por tanto, nivel de exigencia, con el paso de las ediciones.
Diario de Sevilla | Pablo J. Vayón | 5 Agosto 2006

 

La belleza oculta de los jardines | …arrancó el sexto ciclo de conciertos en los jardines del Real Alcázar, una de las ofertas musicales más imaginativas de la ciudad y con mayor grado de fidelización y de satisfacción del público y que cada verano lanza una bocanada de aire fresco en la escasa vida musical de la canícula hispalense. Si hay que juzgar por el primer concierto, este año se adivina un ciclo cuajado de calidad y de la mejor música,…
Diario de Sevilla | Andrés Moreno Menjíbar | 12 julio 2005

 

Una oferta culta y popular | (…) El éxito de público que año tras año viene registrando esta convocatoria -con un aforo máximo de 400 personas por concierto- lleva al teniente alcalde delegado del Patronato del Alcázar, Antonio Rodríguez Galindo, a manifestar sin ambages que «el ciclo se halla plenamente consolidado y se ha convertido en el gran referente cultural de las noches de verano en Sevilla».
Con una importante proyección en el exterior, el responsable municipal hace hincapié en que el principal destinatario de la oferta son los sevillanos, como una manera de favorecer «que puedan disfrutar de sus jardines» con «una actividad de primer nivel a un precio muy asequible». Rodríguez Galindo incide además en ese otro protagonismo del ciudadano, cuyos gustos y opiniones son tenidos en cuenta a la hora de elaborar la programación anual. Así, y siguiendo sugerencias expresadas por el público en encuestas de audiencia, se mantiene la participación de determinados grupos, la presencia de músicas de raíz popular y de compositores del siglo XX. La actividad -iniciativa del Patronato del Real Alcázar que programa y produce la empresa de gestión cultural Actidea- consta, no obstante, de dos posibilidades diferenciadas pero complementarias como las de aunar el disfrute de los conciertos con la opción previa de poder visitar los denominados «jardines modernos» del Alcázar (Jardín de la Cruz o del Laberinto; Jardín del Cenador de la Alcoba; Jardín Inglés o Antigua Huerta de la Alcoba; Jardín del Marqués de Vega Inclán y Jardín de los Poetas).
A este respecto, Rodríguez Galindo ha destacado a ABC «el buen comportamiento cívico del que hacen gala los sevillanos en el Alcázar. En seis años no ha habido ningún incidente destacable, lo que demuestra que son los mejores guardianes del monumento». Este responsable municipal no pasa por alto tampoco el carácter heterogéneo del público. «De hecho, la audiencia -dice- es muy plural. Según un estudio de medios, suelen asistir más mujeres que hombres y, en general, la gente procede de los distintos distritos de la ciudad, siendo además una convocatoria interclasista y dirigida a personas de muy diversas edades, lo que hace de ella una oferta culta y popular al mismo tiempo».
ABC de Sevilla | Pilar García | 10 julio 2006

 

Música para los noches de Sevilla | Las noches de julio y agosto en Sevilla dejaron de ser un erial hace seis años, cuando comenzó el ciclo musical Noches en los jardines del Real Alcázar que llenó de música medieval un escenario al aire libre instalado en el palacio real más antiguo de Europa. Ahora este programa, que comenzó el pasado lunes y se prolongará hasta el 28 de agosto, se ha convertido en una de las citas más populares y concurridas de la capital andaluza.
Organizado por el Ayuntamiento, nació como un experimento por el que nadie apostaba y el año pasado colgó el cartel de no hay billetes en los 62 conciertos por los que pasaron 24.800 espectadores. Esta iniciativa del Ayuntamiento de Sevilla demostró que la ciudad no se queda desierta en verano y sigue demandando cultura a pesar del calor.
"El público se ha enganchado a las Noches del Alcázar y está deseando que empiece el ciclo, la prueba es que las entradas se agotan en cuanto salen a la venta cada semana. Sin embargo, cuando Miguel Ángel González lo planteó algunos le dijeron que era algo elitista y que iban a ir cuatro gatos a los conciertos", comenta el percusionista sevillano Álvaro Garrido, un asiduo del festival.
"Esto comenzó como una trampa músico-lúdica, en el buen sentido. Al principio la gente iba al Alcázar por la noche porque es un sitio maravilloso y se está muy bien, no por la música antigua; porque creían que era muy aburrida. Sin embargo, ahora que la conocen les encanta", explica Garrido.
La arpista búlgara Daniela Iolkicheva, miembro de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, quedó prendada del espacio cuando actuó el año pasado. "El ambiente es muy especial, porque este lugar es una parte importante de la historia de este país. Creo que es el mejor marco para ofrecer un programa de música española", asegura la arpista que estrenará…
El País | Margot Molina | 18 julio 2005
 
El único sentido eficaz de la intervención pública en la cultura, al margen de la custodia del patrimonio, es el de crear público a través de la divulgación de propuestas enriquecedoras por su valor contrastado (más allá de todo interesado relativismo consumista existen los valores rigurosamente contrastados por el juicio del gusto). Se trata de una tarea en la que el dinero público retorna al público que lo paga a través de los impuestos bajo la forma de accesibilidad a la alta cultura, a la gran cultura, a la cultura que nos descubre a nosotros mismos en nuestra perturbadora - pero tan fascinante – mezcla de fortalezas y debilidades, miserias y grandezas, aspiraciones y frustraciones. Al tiempo que nos descubre mundos que estaban dentro o fuera de nosotros, que han existido o son sólo invención; lo mismo da porque, hayan existido en la historia y el tiempo o sólo en la imaginación, gozan de esa ilimitada y absoluta forma de existencia que iguala realidad y ficción, pasado y presente, que es la experiencia de la obra de arte.
La obra de arte es lo absolutamente arraigado en el tiempo en el que nació y al que expresa, y lo totalmente liberado de él; lo que es siempre a sí mismo – como clausurado en su propia perfección – y lo que se presenta a cada oyente, y en cada momento sucesivo y distinto de la historia o de su propia vida, como algo nuevo que nunca se llega a conocer del todo.  Esa cultura no efímera, no sólo divertida o entretenida, no hecha para “matar el tiempo” sino, al contrario, para detenerlo en el instante eterno de la relevancia estética, circula hoy socialmente de forma muy selectiva y restringida, pese a que su accesibilidad material y económica sea mayor que nunca. Acosada por la cultura-basura hegemónica que difunden los medios, ignorada por los sistemas educativos y relativizada por quienes han dejado de creer en el valor liberador de la Alta Cultura – y por lo tanto han dejado de luchar por su divulgación -, vive en la torre de marfil del gusto educado. Es obligación de la administración aproximarla al público, no para satisfacer el gusto de los selectos que de ordinario la gozan, sino par que la descubran nuevos oyentes u espectadores que tenga así una oportunidad de elegir libremente la excelencia más allá de las inducciones y seducciones de la oferta ambiental y mediática.
Una de estas iniciativas es las Noches en los jardines del Real Alcázar que, patrocinadas por el Ayuntamiento y programadas por Actidea, unen la mejor y más plural música al encanto de las noches de verano en los jardines del Alcázar. Da gusto ver las colas para asistir a conciertos de música antigua y flamenco, de jazz y de músicas étnicas, de clásicos barrocos y románticos, que sonarán en ese espacio nacido de todas las culturas que han hecho a la ciudad; y que, de seguro, muchos sevillanos descubrirán gracias a estos conciertos.
Diario de Sevilla | La ciudad y los días | Carlos Colón | 17 julio 2005

 

Música de calidad en el centro al alcance de todos | Escribo para felicitar al delegado del Patronato del Real Alcázar, Antonio Rodríguez Galindo, por su encomiable iniciativa de "Las Noches del Alcázar". Ya era hora de que los sevillanos podamos disfrutar de la mal llamada "música culta"... a precios populares. Y tanto, a 2 euros la entrada.
Además, los espectáculos se celebran en un marco de ensueño, el jardín del Cenador de la Alcoba del Alcázar, en pleno centro de la ciudad, con figuras de primera línea de la música antigua como Arte Factvm o Samarcanda, y con una excelente organización que se encuentra a la altura de las circunstancias, ya que la labor de Actidea, la empresa gestora de los espectáculos, también es digna de mención.
Este proyecto ha conseguido acercar este tipo de música a la gente que no está iniciada en ella, haciéndola más accesible por su bajo precio y cómoda ubicación, que sin duda ha permitido a más de un curioso acercarse a disfrutar de algún concierto. El público sevillano ha respondido óptimamente... agotando con días de antelación las 400 localidades de las que dispone el auditorio, y demostrando que saben apreciar la buena música y no sólo se movilizan masivamente cuando Operación Triunfo actúa en el estadio de la Cartuja....
Diario El Mundo | Sección El buzón (Carlos Ortiz de Landázuri) | 12 agosto 2004

 

Exitosas Noches del Alcázar | El ciclo Noches de los Jardines del Real Alcázar recibió en su primera semana de puesta en escena más de 2.700 visitas, y con un lleno total en la mayoría de los espectáculos, lo que lleva a felicitar al concejal Antonio Rodríguez Galindo por lo que ha supuesto sin duda una inmejorable organización del evento, que se afianza en Sevilla.
Diario El Mundo | 25 de julio de 2004

 

Jardines en el camino | El Patronato del Alcázar, con producción y programación de Actidea, ha emprendido más intensa y extensamente que en años anteriores, la V edición de Noches en los jardines del Real Alcázar: la aventura musical del estío sevillano, que salva a la ciudad de convertirse, durante casi dos meses, en un inmenso desierto sonoro. Desde este 12 de julio hasta el 29 de agosto, 49 conciertos, es decir, todos los días,... Ciclo variado e interesante, para todos los gustos: música de las tres culturas, musulmana, judía y cristiana; música medieval, renacentista, barroca, romántica, contemporánea; músicas «étnicas» (flamenco, samba, tango, jazz) de fusión, popular de ayer y de hoy... La inauguración del Ciclo no pudo ser más grata (...) Arte Factvm tejió un concierto unitario: desde su subida al estrado, procedentes de la retaguardia del público, en lenta y solemne procesión jacobea (farol, campana, tambor) por el pasillo central, hasta su actuación en el escenario (detalles como Mª Dolores bebiendo agua en un cáliz de plata, o todos libando algo más que agua, y estoy seguro de que no era ficción, de una calabaza), enlazaron con humor, alegría o melancolía, motivos del Códice Calixtino, Alfonso el Sabio, Martin Codax, el Romance de Don Gaiferos de Mormaltán..., y llevaron gozosamente al público por los caminos de la geografía y de la historia: del Alcázar a Compostela, de nuestros días a los siglos XI y XII. Y como regalo, una vibrante «Chanzoneta Tedesca» instrumental. Magnífico y prometedor comienzo.
ABC de Sevilla | José Luis López López | 14 julio 2004

 

 

2000 a 2003

 

Igualdad y libertad cultural | Las Noches en los jardines del Alcázar que ayer empezaron, y que durarán hasta el próximo mes de septiembre, son una muestra de lo que en Sevilla podría hacerse para aunar intereses a través de una oferta cultural que enriquezca a los sevillanos y refuerce el atractivo turístico de la ciudad para sus visitantes. Músicas de la Edad Media -islámicas y cristianas-, el renacimiento, el barroco, el romanticismo y el siglo XX, incluidas el jazz y el flamenco, se unen en un programa ejemplar promovido por el Patronato del Alcázar y producido por Actidea. Decimos ejemplar no sólo en su sentido laudatorio, sino sobre todo en el de modelo que debería inspirar otras actuaciones públicas en la ciudad. La vida que este programa da a uno de los más representativos y bellos monumentos sevillanos, la calidad de los grupos que intervienen en él y el valor de las músicas que se interpretan es lo que corresponde a una ciudad con la historia que la nuestra tiene y lo que debe exigirse a la iniciativa pública. Programar lo que ya el mercado vende estupendamente no tiene sentido. Sí lo tiene la difusión del gran patrimonio musical que, desgraciadamente, pocos pueden disfrutar a causa de la segregación educativa que ha sucedido a la económica. No sólo tiene sentido hacerlo, sino que incluso es lo obligado en una Administración que quiera hacer cierto el derecho constitucional de la igualdad de oportunidades ante la cultura.
Diario de Sevilla | Carlos Colón | 29 julio 2003

 

El ciclo de música Noches en los jardines del Real Alcázar, que el Ayuntamiento de Sevilla ha organizado por tercer año consecutivo en la ciudad, finalizó el pasado día 30 de agosto con un "rotundo éxito a todos los niveles", destacando sobre todo la calidad de los grupos, del sonido y la organización. Así lo corroboran los datos recogidos en un informe elaborado por el Patronato del Real Alcázar.
El Correo de Andalucía | G.V.G. | 10 septiembre 2002

 

(...) El ciclo ha contabilizado 14.000 asistentes, lo que supone el lleno del aforo en las 35 sesiones que se han ofrecido entre el 15 de julio y el 30 de agosto. En los conciertos han participado 54 músicos, en su mayoría andaluces, pertenecientes a 16 grupos diferentes. Con todo, el éxito de este programa no debe medirse sólo en números, sino también en la calidad de los participantes. Año a año, el ciclo se va consolidando como una cita cultural de primer orden en el verano sevillano (...).
El Mundo | Puerta de Campanillas | 10 septiembre 2002

 

Sevilla, verano, una ciudad desierta, donde los días son difíciles de llevar y todo el que puede emigra apresuradamente hacia la costa, pero las noches de verano en esta ciudad... son otra historia; tienen un encanto que hace que quienes pueden disfrutarlas posean un particular privilegio. En esas noches y en ese encanto que por naturaleza tiene la ciudad debe ser en lo que se basaron para organizar uno de los eventos con más éxito desde hace ya cuatro veranos, «Noches en los jardines del Real Alcázar». (...).
Quien disfruta por primera vez de esta actividad queda hechizado, existe una inexplicable magia en los jardines, más aún si le unimos la noche, el verano y la música. Durante una hora y media se puede pasear por los seis jardines abiertos al público, disfrutando así de verdaderas joyas botánicas como el del Laberinto, el Pabellón de Carlos V inundado del olor a Dama de Noche, el Jardín Inglés de tipo paisajista, el de la Vega Inclán, de estilo sevillano, -donde se combinan los elementos del jardín renacentista con las albercas de aire granadino-, o el romántico y espectacular Jardín de los Poetas. En todos ellos, la belleza no se encuentra sólo en sus formas, flores y árboles exóticos, sino en su historia, y es que son los más antiguos de Sevilla, remontándose sus orígenes hasta el siglo XII. Mientras se pasea, los sentidos se despiertan, el olor inunda todo el espacio, el sonido de los instrumentos de los músicos que se preparan para la actuación, la poca luz y la tranquilidad que se respira en este paseo son el sueño de una noche de verano.
Tras el recorrido comienza el concierto, y todos los asistentes se disponen a dejarse llevar por la historia durante una hora; situados en el Cenador de la Alcoba, de fondo la Galería de Grutescos y detrás el Pabellón de Carlos V, un marco único envuelto por el olor que emana de los jardines. Un lugar especial donde se acomoda un público de lo más variado, gente joven y no tan joven.  Allí están desde los más asiduos como Ana, que lleva asistiendo los cuatro veranos a encontrarse cada noche con los jardines y la música, o Mario, que va por primera vez a probar algo diferente, quedándose sorprendido con la experiencia: no sé por qué no viene antes, comenta. El pasado lunes tocó Accademia del piacere, un grupo dedicado a la música barroca, que cantó al amor eligiendo el estilo de la Italia de principios del XVII. Posiblemente muchos de los asistentes no son grandes conocedores de la música antigua, pero llega igualmente a todos y cada uno de ellos, y es que la  música en un marco tan romántico y mágico no puede sino atrapar a quienes tienen el privilegio de disfrutarla. La experiencia de las noches en el Alcázar está teniendo una acogida tan espectacular que sorprende a sus propios organizadores; y cada año va a más, lleno total todos los días, y entradas agotadas con varios días de antelación, lo que explica la existencia de un público que demanda este tipo de ofertas culturales. Todavía queda septiembre, hasta el próximo día 12 Sevilla tiene la oportunidad de dejarse llevar por la magia de esta experiencia única, los jardines del Alcázar y la música de otras épocas, una combinación que hacen de ésta una sugerente actividad, un derroche de armonía y buen gusto.
Diario ABC de Sevilla | Pilar G. Marín | 28 agosto 2003

 

Pocas opciones más satisfactorias de pasar una noche de verano sevillano se me ocurren que ésta de asistir a los conciertos organizados por el Real Alcázar. Si al secreto placer de inmiscuirse en el hortus conclusus hispalense por excelencia se añade la satisfacción por un excelente e inteligente concierto a cargo de uno de los grupos más sólidos del actual panorama nacional, poco más se podría pedir. Juan Carlos Rivera, uno de los grandes de la cuerda pulsada renacentista y barroca, alma de diversas agrupaciones y uno de los responsables de que Sevilla se encuentre a la cabeza de la Música Antigua en este país, planteó un inteligente y sumamente atractivo programa alrededor de la música para la guitarra española de los siglos XVII y XVIII. (...).
Diario de Sevilla | Andrés Moreno Menjíbar | 29 agosto 2002

 

(...) En el desierto cultural que suele ser Sevilla en estas fechas, el hecho de que 6.240 personas hayan pasado por el Cenador de la Alcoba del Alcázar para escuchar músicas de los periodos musulmán, medieval, renacentista, barroco y de los siglos XIX y XX es digno de elogio.
El Mundo | Puerta de Campanillas | 3 agosto 2002

 

La perfección en el Alcázar | (...) Una ciudad cuenta con una impresionante tradición musical, que abarca esplendores arábigo andaluces, medievales, renacentistas, barrocos y regionalistas. Es la ciudad en la que está enterrado el rey sabio de las Cantigas y en la que nacieron, vivieron y compusieron Morales, Guerrero, Lobo, Correa de Arauxo, Blasco de Nebra, Turina o Castillo. (...) Una ciudad que cuenta también con un deslumbrante patrimonio acumulado a lo largo de los siglos, huella de sus tiempos de pujanza y grandeza. Alguien ha tenido la buena ocurrencia de unir esas dos ciudades en una serie de conciertos que se desarrollan en uno de los más bellos, pero también menos frecuentados por sus hijos, rincones de la ciudad.  (...) Espléndida iniciativa, la de las “Noches en los jardines del Alcázar” que hoy se inician. Ojalá que muchos descubran los cielos de la música en el paraíso de una noche de verano en el Alcázar de Sevilla.
Carlos Colón | Diario de Sevilla | 17 julio 2001

 

Delicias mudéjares a dos euros | Desde mediados de julio y hasta el 30 de agosto el Patronato del Real Alcázar ha puesto en marcha, por tercer año consecutivo, un ciclo de conciertos en el que 16 grupos interpretan composiciones de todas las etapas que han marcado el palacio,... Pero los conciertos ofrecen una grata sorpresa: el monumento abre sus puertas a las nueve de la noche y permite a los 416 espectadores que cada noche llenan el aforo a pasear a sus anchas por los jardines, un placer de reyes.
(...) El ciclo Noches en los jardines del Real Alcázar ha tenido tanta aceptación que las entradas, con un precio simbólico de dos euros, se agotan cada semana. Hasta el momento, con el no hay billetes colgado todas las noches, han pasado por los conciertos casi 7.000 personas. Claro que oír las composiciones musulmanas interpretadas por el Ensemble Al-Tarab o Caravasar, transportarse al medievo de la mano de Arte Factvm o al barroco con Armoniosi Concerti; todo eso con la galería de Grutescos como telón de fondo, es una verdadera delicia en medio de la sequía cultural de los veranos sevillanos. El ciclo, con 35 conciertos programados de lunes a viernes en un escenario al aire libre, guarda aún otra sorpresa: el Alcázar mantiene abierta su cafetería hasta el comienzo de los conciertos a las 22.30. Así cualquiera puede sentirse rey.
El País | Margot Molina | 8 agosto 2002

 

Sonidos mágicos de guitarra | Los Jardines del Alcázar se transforman una noche más en improvisado escenario, que acogerá, en este caso, la actuación de una de las guitarristas más afamadas y con mayor reconocimiento internacional: Mª Esther Guzmán. (...) El ciclo de conciertos que está teniendo un gran éxito entre los sevillanos y entre los turistas, destaca por ser una fusión perfecta entre la armonía de los ritmos y la armonía arquitectónica del entorno. Mª Esther Guzmán confiesa que no sólo ha estado en los jardines como intérprete, sino también como público: "el sitio es maravilloso. Es un lugar perfecto para que los visitantes puedan disfrutar de la música".
También señala al respecto, ya desde un punto de vista más profesional, que "los jardines son un entorno muy bueno para estos conciertos, ya que la sonorización es excelente y la amplificación de los instrumentos resulta muy natural", lo cual suele ser difícil en espacios abiertos como éste.
Diario de Sevilla | Gloria Díaz | 13 agosto 2002

 

Hoy se proyecta El manantial de King Vidor dentro del ciclo Cinearte organizado por el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Esta excelente idea liga el cine de verano a películas de una cierta dimensión artística que, además, tienen el arte como su centro narrativo. (...) La proyección de El manantial, hoy, abre otra perspectiva: programar un cine de verano con clásicos, para que las generaciones que sólo han podido ver a Ford, Hawks, Lubitsch, Mankiewicz, Walsh, Curtis, Mann, Fellini, Renoir, Lang, Hitchcock o Donen constreñidos y desnaturalizdos en la pequeña pantalla los puedan admirar en su formato real. ¿Imaginan el lujo y el placer de ir a un cine de verano a ver Centauros del desierto, Vértigo, El fantasma y la señora Muir, Las noches de Cabiria, Ser o no ser o El Dorado bajo las estrellas, proyectadas sobre una gran pantalla, tal como eran?.
Carlos Colón | Diario de Sevilla | 24 julio 2001

Un público totalmente entregado a los sentidos y al espacio, podrá revivir una escena que hacía ya muchos siglos que no se repetía: la magia revestida de música invadiendo los jardines del Alcázar.
Diario de Sevilla | 20 julio 2000
 
Copa, jazmín y concierto | El Cenador de la Alcoba, muy bien preparado para la ocasión, es un marco ideal para este tipo de conciertos. Aquí la música pierde protagonismo para convertirse en un elemento más en esta propicia noche de los sentidos en la que todo parece incidir para convertirla en irrepetible. Noche ajazminada para la vista, el olfato, los oídos y otros sentidos aún más inescrutables. …, todos se unieron para apoyar una iniciativa realmente merecedora de todos los aplausos.
El Mundo | Justo Romero | 20 julio 2000

 

Frente al público, una arquitectura islámica parcamente iluminada contrasta con la oscuridad del entorno. Detrás, dos palmeras curiosas se asoman para asistir perplejas al espectáculo. Desde el cielo, Venus preside la escena. Un entramado de yedra y robustos árboles centenarios a los que la brisa veraniega hace aplaudir constantemente, sustituyen a las cortinas de terciopelo y las paredes laterales. Entre tanto, las primeras notas comienzan a brotar de las cuerdas de los cuatro músicos. Como un rumor que recorre las calles de la judería hasta el Alcázar, once campanadas marcan la hora al compás de una pieza de Mozart. Es poesía en movimiento. Un concierto nocturno en los jardines del palacio árabe es, como diría Shakespeare, el sueño de una noche de verano, donde el silencio concluye su partitura y la música de tiempos antiguos y cercanos brota entre las murallas para revivir la historia.
El Correo de Andalucía | Claudia Salado | 20 julio 2000