Antonio Duro
Músico
Antonio Duroguitarra
Introducción
Una ecuación de talento e inspiración que nos remite a algunas de las más bellas y encantadoras páginas de la literatura original y arreglada para guitarra de todos los tiempos. Obras íntimas y evocadoras, repertorio de pequeñas formas para un instrumento que se reinventaba a sí mismo en las postrimerías del siglo XIX.
Programas
Exilio Romántico. La guitarra española en torno a 1812 (Bicentenario de la Constitución de Cádiz)
Obras de Fernando Sor, Trinidad Huerta, Dionisio Aguado
Música española para guitarra
Obras de Francisco Tárrega, Miguel Llobet, Isaac Albéniz
Prensa
DIARIO DE SEVILLA | Andrés Moreno Mengíbar | Noches en los jardines del Real Alcázar de Sevilla, 27 agosto 2009
Duro pertenece a una brillante generación de guitarristas que han hecho de Sevilla una de las capitales internacionales de este instrumento. Su interpretación se fundamenta en una solidísima técnica que le permite abordar las partituras desde la seguridad en la pulsación y la limpieza de la emisión. Así, por ejemplo, sobresalió la pureza de sus glissandi, limpios y nítidos en piezas como el Capricho árabe o en Marieta; o la agilidad en los rápidos pasajes de Sevilla. Desde este control de la mecánica del instrumento, Duro puede afrontar la profundización en las obras que interpreta y jugar, por ejemplo, con la diversidad de colores que la guitarra posibilita, como demostró en la Cançó del lladre de Llovet, donde en un par de minutos desplegó una variada paleta de tonalidades sonoras recurriendo a sonidos aflautados, a pasajes en armónicos o a pulsar sulla tastiera. A las piezas de Tárrega les aplicó un fraseo de generoso rubato, recreándose en las frases y en las ligaduras de las notas, en una expresividad lánguida y melancólica que consigue dotar a estas breves piezas de una profundidad y de una carga expresiva que trasciende el perfil salonniére para el que nacieron. …el resto del programa supuso un generoso ejercicio de musicalidad, claridad y transparencia en la exposición de las voces, todo un lujo para este imprescindible ciclo palaciego.
SCHERZO, 2001
Antonio Duro demuestra estar en posesión de unos extraordinarios medios musicales y hace gala de una sensibilidad exquisita, visión culturalmente profunda y técnicamente irreprochable...