Aquitania

Músicos

Iman Kandoussicanto, panderos |Elena Escartín Flautas de pico | Juan Manuel Rubio zanfona, arpa, oud, viola  

El grupo

Aquitania inicia su andadura hace menos de diez años con la pretensión de abordar el repertorio medieval europeo, tanto vocal como instrumental, de la manera peculiar que podíamos hacerlo con la extensa colección de instrumentos y registros sonoros con la que contábamos: zanfoñas, arpas, violas, laúdes, cítola, salterio y un largo etcétera con el que hemos podido darle nuestra luz particular a este repertorio. Desde entonces y con variaciones en los componentes del grupo hemos ido desbrozando la música instrumental de los siglos XIII y XIV, la música y poesía trobadoresca de los siglos XI al XIV y el corpus de Cantigas de Santa María del siglo XIII atribuidas al rey sabio, Alfonso X. Igualmente, y con la misma visión amplia y colorista, hemos podido adentrarnos en los repertorios andalusí, sefardí y renacentista, que completan esta labor de investigación sobre el terreno, instrumento en mano, que Aquitania sigue hilvanando en torno al más amplio campo de la música histórica y de las tres culturas de al-Andalus.

Programas

Aljama Medieval

En esta ocasión queremos evocar la pervivencia de las estructuras melódicas, rítmicas y estilísticas medievales dentro de las músicas sefardíes. Dotando al repertorio sefardí del ambiente musical medieval con que las propias melodías sefardíes convivieron, probablemente influyendo en su composición, ya por temáticas de contenido, ya por formas puramente musicales.

engalanadas con las formas a su vez mezcladas de la “moaxaja”, de la “nawba”, sus modos compartidos y sus ritmos ya perdidos.

En los jardines de al-Andalus

Entre los siglos XI y XIV floreció en el sur de Francia el movimiento trovadoresco. Una tropa de trovadores occitanos revolucionó la Europa feudalista cultivando lo que decidieron llamar el “amor cortés”, que en su forma lírica y musical enaltecía a la mujer y el arte de amar, un amar sufriente y silencioso, cargado de connotaciones adúlteras y contraculturales para la época. Al mismo tiempo florecía en otro sur, en los jardines de al-Andalus, el arte de la “moaxaja” y la “nawba”. En medio de las batallas por la reconquista de lo que se creía propio, mientras los cruzados cristianos y musulmanes conquistaban y defendían tierras, los corazones de decenas de músicos y poetas encontraban en la supuesta cultura enemiga motivos sublimes de belleza, dignos de admiración e imitación. Así fue como aguerridos poetas como Guillermo de Aquitania, Peire Vidal, Giraut de Bornelh o el mismo Alfonso X quedaron embelesados por la cultura y el arte andalusíes. Las formas musicales y poéticas del “fin’s amor” fueron engalanadas con las formas a su vez mezcladas de la “moaxaja”, de la “nawba”, sus modos compartidos y sus ritmos ya perdidos.

Las llaves de la Judería. Músicas de Sefarad: secretos cantados

Cuentan, que aún hay familias en Estambul, Esmirna, Creta, Atenas, Tetuán... descendientes directos de las familias que sufrieron la diáspora sefardí hacia estas ciudades, que aún conservan las llaves de sus antiguas casas. Las casas de las juderías de la península ibérica, Sefarad.

“Las llaves de la judería” nos cuenta la música que se tocaba y cantaba dentro de las casas, palacios o sinagogas sefardíes, desde canciones de cuna, de boda, romances de amor y muerte, hasta melodías solemnes y rituales.

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