MÚSICA EN LOS PALACIOS DE ÉCIJA

               

 

Organiza: Ayuntamiento de Écija | Área de Cultura y Fiestas Mayores

Producción técnica y gestión artística: Actidea

Presentación

La creciente importancia que ha tomado la utilización del tiempo libre y ocio, así como, la necesidad de que éste se configure como un proceso activo y dinamizador de la sociedad, ha hecho necesario que las Administraciones Públicas desarrollen programas culturales que posibiliten la expresión, el desarrollo de los lenguajes creativos, la vida asociativa, la participación, etc.

Desde esta perspectiva, el principal objetivo y razón de ser del  programa cultural Música en los Palacios de Écija, se ha fundamentado  en la necesidad de hacer realidad la idea, muchas veces utópica, de "la cultura de todos y para todos". Y lo hemos hecho primero ofreciendo al ciudadano un oferta cultural de calidad, donde la música, en sus diferentes variantes, se  convierte en elemento integrador, y segundo rentabilizando todos nuestros tesoros culturales e históricos.


Para hacer posible nuestra primera intención, hemos planteado, como condición primordial, contar con un programa variado, donde tengan cabida las diferentes modalidades musicales y con ello todos los sectores de población; para conseguir lo segundo, hemos ocupado los palacios, como exponentes más representativos de la arquitectura civil barroca de nuestra ciudad, y a la vez como atractivo turístico.


El programa cultural denominado MÚSICA EN LOS PALACIOS DE ÉCIJA  convierte nuestra ciudad durante el mes de julio de 2005 en un auténtico festival de los sentidos, ya que música y patrimonio se conjugan en una sola expresión. En definitiva, un encuentro al aire libre, al aire del respeto y la convivencia, al aire de la música, de la cultura, de nuestro pasado.

Ayuntamiento de Écija | Área de Cultura

Programación 2009

Día 3 de julio - Casa-Palacio de los Palma  |  EVA TENORIO + SILVIA MKRTCHYAN (Recital Lírico)
Día 10 de julio - Palacio de Santaella  |  THE DIX MACHINE (Dixieland)
Día 17 de julio - Palacio de Benamejí  |  ROYAL BRASS QUINTET (Música Clásica)
Día 24 de julio - Palacio de Alcántara  |  LLUÍS COLOMA (Blues & Boogie Woogie)
Día 31 de julio - Palacio de Alcántara  |  CAPILLA ANTIGUA DE CHINCHILLA (Música Antigua)

Otras ediciones

 

Programación 2008

Día 4 de julio - Palacio de Alcántara  |  KROOKED TREE (Folk norteamericano)
Día 25 de julio - Palacio de Benamejí  |  ABAÍBA TRÍO (Músicas del Mundo)

 

Programación 2007

Día 29 de junio - Palacio de Alcántara  |  MINGO BALAGUER + FÉLIX SLIM (Blues)
Día 6 de julio - Casa-Palacio de los Palma  |  CECILIA LAVILLA BERGANZA + JUAN A. ÁLVAREZ PAREJO  (Recital Lírico)
Día 13 de julio - Palacio de Benamejí  |  MARÍA DO CEO (Músicas del Mundo)
Día 20 de julio - Palacio de Santaella  |  CONTRADANZA (Músicas del Mundo)
Día 27 de julio - Casa-Palacio de Benamejí  |  QUARTA (Jazz)

 

Programación 2006

Día 30 de junio - Palacio de Alcántara  |  ALEX CAPORUSCIO BLUES BAND (Blues)
Día 7 de julio - Casa-Palacio de los Palma  |  HÉVILA CARDEÑA + LORENZO MONCLOA (Recital Lírico)
Día 14 de julio - Palacio de Alcántara  |  SIMAO FÉLIX BAND (Músicas del Mundo)
Día 21 de julio - Palacio de Santaella  |  WHISKYS RIVERS (Músicas del Mundo)
Día 28 de julio - Casa-Palacio de los Palma  |  ARTE FACTVM (Música Medieval)

 

Programación 2005

Día 1 de julio - Palacio de Alcántara  |  BLUE MOUNTAIN (Bluegrass)
Día 8 de julio - Palacio de Benamejí  |  CARAVASAR (Música del Cercano Oriente)
Día 15 de julio - Palacio de Peñaflor  |  LA GRANJA DEL TÍO MILO (Músicas del Mundo)
Día 22 de julio - Palacio de los Palma  |  ANTONIO TORRES & ARTURO DÍEZ (Lírica)
Día 29 de julio - Palacio de Benamejí  |  CONCHA BUIKA & ISRAEL SANDOVAL, NOAH SHAYE & VÍCTOR MERLO (Jazz)

 

Programación 2004

Día 2 de julio - Palacio de Benamejí  |  BELÉN GENICIO & DUNCAN GIFFORD
Día 9 de julio - Palacio de Benamejí  |  GAUGUIN STRING QUARTET (Homenaje a The Beatles)
Día 15 de julio - Palacio de Peñaflor  |  PURO CHAMUYO
Día 23 de julio - Palacio de Peñaflor  |  SÍLA NA GIG
Día 29 de julio - Palacio de Alcántara  |  BLUESVILLE

Los Palacios de Écija

El conjunto de los palacios y casas señoriales de la ciudad de Ecija constituye una magnífica y plástica manifestación de la suntuosidad y belleza de la arquitectura civil andaluza, que se extiende, fundamentalmente, entre los siglos XVI y XVIII. De su existencia y presencia en el urbanismo ciudadano de la antigua Astigi se pueden extraer numerosas conclusiones, que nos sugieren muy diversos aspectos del pasado de la población y de sus moradores y nos hablan de una sensibilidad colectiva, de una estética y una funcionalidad aún hoy vigentes.

 

Estas construcciones fueron posibles por el establecimiento en Ecija, a partir de la Baja Edad Media, de una nobleza de segundo orden, que basó su preeminencia en la posesión de la tierra y la ocupación de cargos en el Concejo municipal. El descubrimiento y colonización de América y la proximidad de la ciudad a Sevilla propiciaron el comercio de los productos agrícolas y ganaderos y el aumento de riqueza en los terratenientes.

 

La importancia social de esta clase nobiliaria se plasmó en su control del gobierno local por medio de las regidurías municipales y su influencia manifiesta en todos los órdenes de la vida pública. Esta situación preponderante en el ámbito ciudadano no sólo debía ser efectiva, sino que tenía que estar acompañada por la ostentación, que proporcionaba el prestigio social y la afirmación de su superioridad. El antecedente de estas construcciones palaciegas lo representan las casas del conde de Palma, hoy ocupadas por la clausura del convento de las Carmelitas Descalzas, levantadas en estilo mudéjar durante el siglo XIV. La centuria decimosexta aportó el gusto renacentista del palacio de los condes de Valdehermoso, la transición protobarroca de las mansiones de los Lasso de la Vega y la pervivencia mudéjar de la casa de los Castrillos. El siglo XVII fue transformando y afianzando las influencias anteriores hasta plasmar los esquemas constructivos y decorativos que alcanzaron su cenit en el periodo siguiente.

 

Es el XVIII, el llamado Siglo de Oro ecijano, el que nos ha legado la mayor cantidad y calidad de edificios nobles y unas características generales definidas. Al exterior, los palacios ecijanos presentan la portada en forma de retablo, estructurada en tres niveles, que acogen la puerta de entrada, el balcón principal y el ático con el emblema heráldico de los propietarios y los remates decorativos. Los materiales utilizados son los mármoles polícromos y la piedra caliza, quedando el ladrillo y el enfoscado para la mayor parte de la fachada. El interior ofrece una repetida distribución de espacios, iniciada por el patio-apeadero, que da acceso a las caballerizas, escalera y patio principal. Las escaleras suelen concentrar gran parte de la decoración de la casa en sus paredes y bóvedas, ya sea mediante yeserías o pinturas al fresco. El patio, normalmente rodeado por dos plantas de arquerías sobre columnas y centrado por una fuente, reúne en torno a sí las principales habitaciones del edificio. La parte trasera de la construcción suele estar destinada a jardín y dependencias de servicio o casa de campo. Peñaflor, Benamejí, Garantía, Cuevas del Becerro, Villaverde de San Isidro, Aguilar, Fernández Golfín, Almenara Alta, Santaella ..., son algunos de los nombres de los linajes que llenaron la trama urbana de Ecija de joyas arquitectónicas barrocas.

 

A pesar de su belleza formal y decorativa, que los constituyen en obras de arte indiscutibles, los palacios de Ecija sobresalen en la actualidad por su sugerente capacidad de evocación y deleite estético. Una forma de vida señorial presente en la funcionalidad de cada parte de la construcción y un goce de los sentidos en la armonía de las formas, en el menudo detalle decorativo, en la tranquilidad de las estancias, en el aroma de los jardines, en la música de las fuentes transportan el espíritu a una situación casi irreal, alejada de los aconteceres cotidianos, y que podemos disfrutar con sólo atravesar sus brillantes umbrales y adentrarnos en su silente penumbra.  /  José Enrique Caldero Bermudo  |  Técnico de Cultura y Turismo  del Excmo. Ayuntamiento de Ecija

 

Palacio de Santaella
En la fachada de la construcción sólo destaca la portada de piedra, compuesta por dos cuerpos y remate, en la que sobresalen las figuras humanas de las pilastras y el blasón nobiliario sobre el balcón. Una sencilla hornacina, conteniendo una pintura de la Virgen de Valvanera, completa el conjunto. Un zaguán con cancela de forja da paso al apeadero, desde el cual se accede al patio y la escalera. El primero de ellos se articula en dos plantas de arcos sobre columnas de piedra y la segunda se cubre por una bóveda semiesférica con alto tambor de ventanales, espléndidamente decorada con pinturas al fresco. Las pechinas ostentan escudos nobiliarios y los cuadros lucen marcos barrocos. Algunos salones conservan techos de vigas talladas y magníficos portajes de la primera época del palacio.

 

Casa Palacio de los Palma

En la calle Espíritu Santo se encuentra esta edificación, cuyos constructores y primeros moradores fueron los marqueses de las Cuevas del Becerro, en el Siglo de Oro de Écija, el XVIII. La singularidad de su fachada viene dada por el balcón corrido en esquina que parte de la portada de piedra, estructurada por el conocido esquema de retablo. También el interior repite la distribución de las partes principales del palacio a partir de un apeadero, que comunica con la entrada a las caballerizas mediante un pasaje con arco mixtilíneo. A su lado arranca la escalera, cubierta por bóveda semiesférica decorada con pinturas. A la derecha se abre el acceso al patio de doble planta, la alta con galería cerrada, a cuyo alrededor se sitúan las habitaciones y, al fondo, el jardín. Está situado en el corazón de la antigua calle de los Caballeros, la más monumental de la ciudad por la gran acumulación de edificios civiles pertenecientes a los linajes ecijanos.

 

Palacio de Alcántara
Arquitectos y trabajadores al servicio de los marqueses de Alcántara levantaron este edificio en el segundo cuarto del siglo XVIII. En la década de 1950 fue transformado en centro de enseñanza, por lo que su interior fue totalmente alterado, conservando de la época original sólo la fachada. La portada es de piedra caliza con formas mixtilíneas y movimiento ondulatorio, estructurada en las tres partes características de las de la centuria dieciochesca: puerta de entrada enmarcada por columnas o pilastras, balcón principal y ático con el escudo nobiliario y jarrones o pináculos. Su situación es excéntrica con respecto a la fachada, que está constituida por grandes ventanales.

 

Palacio de Benamejí

El Palacio de Benamejí, que alberga al Museo Histórico Municipal, está declarado Monumento nacional y es uno de los más singulares ejemplos de palacio señorial barroco del siglo XVIII.

Se trata de un edificio de dos plantas, con portada monumental y dos torres-miradores en la fachada, que se organiza según el prototipo ecijano: patio-apeadero o de ingreso, caballerizas, gran patio principal porticado con fuente central y casa de labor de acceso independiente (hoy zona de laboratorio y almacenes). El edificio posee una escalera monumental cubierta con cúpula y una rica decoración barroca en columnas de mármol, arquerías, pinjantes y balcones.

Diseñado por el arquitecto ecijano Pablo Gutiérrez. Impresiona la gran fachada flanqueada por dos altas torres y dividida en el centro por una magnífica portada de mármoles polícromos de un barroquismo ondulante y solemne al mismo tiempo. La escalera de tipo imperial se abre en dos tramos con arcos lobulados sostenidos por columnas marmóreas y se cubre con monumental cúpula. El patio con galerias de arcos de medio punto y escarzanos, tiene una ligera decoración de ladrillo tallado y en el centro dominando el espacio cubierto de albero, una espléndida fuente tallada en piedra y mármoles.

Muy originales son las caballerizas, cubierta con cúpulas sostenidas por columnas. Por la belleza y por la calidad arquitectónica del edificio, este palacio se considera como una de las obras más importantes del barroco civil en Andalucía.

El edificio comenzó a construirse a principios del siglo XVIII. Se trata, al igual que el Palacio de Peñaflor, de un modelo de arquitectura civil en el barroco español y una de las joyas del gran siglo ecijano. El edificio fue originalmente propiedad de los marqueses de Benamejí y posteriormente de los condes de Valverde. Más tarde albergó la Remonta Militar y desde 1997 es sede del Museo Histórico Municipal. La enorme fachada es de ladrillo con zócalo de piedra y una hilera de balcones en la primera planta. Dos grandes torres en los extremos determinan la nota de verticalidad en el aplomado conjunto, cuya sobriedad y monotonía rompe la gran portada. Al traspasar la puerta, un inmenso arco da paso al apeadero, donde se encuentra al fondo la escalera principal, formada por tres arcos sobre columnas dóricas y cubierta por cúpula de media naranja, y a la derecha las caballerizas, que alberga una exposición con los restos arqueológicos hallados en la Plaza de España "El salón".  Por debajo de la escalera se accede al patio principal que consta de dos plantas con arcos de medio punto apoyados sobre columnas y fuente de piedra en el centro. Alrededor del patio se sitúan las salas del Museo Histórico Municipal, construido esencialmente a partir de explicaciones sobre el significado social de los objetos arqueológicos.

Como dato anecdótico citar que en este palacio se rodaron algunas escenas de la película Carmen de Vicente Aranda en el año 2002.
Según relata la leyenda, en el siglo XVIII los reyes absolutistas de nuestra monarquía tenían el derecho de conceder o no la construcción de torres o torreones en sus castillos o casas-palacio. Éstas torres eran símbolos de poder y dominio.

Carlos III pasó por Écija y se alojó en el Palacio del noble Conde de Valverde. El monarca agradecido le concedió levantar una torre en el Palacio. Tras un tiempo el monarca volvió a alojarse en el mismo Palacio y halló dos torres, sorprendido le preguntó al noble, el cual respondió una de las torres es la que su majestad me ha concedido y la otra es la que me corresponde por mi rango.

 

En la calle Ignacio de Soto se alza este edificio, levantado en el siglo XVIII, cuyos propietarios fueron los marqueses de Santaella y condes de Puertohermoso, y que alberga en la actualidad la sede de la “Sociedad Tenis Club”, que lo restauró hace unos años de forma muy acertada.