TARDES DE CAPRICHO (Madrid)

    

    

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Organiza: Ayuntamiento de Madrid | Área de Gobierno de Las Artes
Producción artística y técnica: Actidea

Presentación

Por tercer año consecutivo el jardín de El Capricho ubicado en la Alameda de Osuna se convirtió en escenario de excepción del ciclo de música y teatro Tardes de Capricho, que se desarrollo durante los meses de junio y septiembre. El objetivo fundamental de este ciclo es dar la oportunidad a todos los madrileños la posibilidad de disfrutar de este parque, uno de los entornos naturales más importantes y desconocidos de la capital. Para ello, el ciclo se compuso de dos partes fundamentales: un apartado de música y otro dedicado a un recorrido teatral por alguno de los rincones más representativos de este paraíso urbano.
 
Dentro del apartado musical, 'Música en el jardín' se ocupó en ediciones anteriores de rendir homenaje a Mozart y a Boccherini. Para este año, el ciclo musical realizará un recorrido por la historia de la música desde el medievo hasta el siglo XXI. 

'Música en el jardín' vuelve en el mes de septiembre con cinco conciertos centrados en músicas del siglo XX en los que participarán el Quinteto Avent-Garde, con obras de Ligeti o Hindemith, entre otros (1 de septiembre), Rao Trío, liderado por Germán Díaz interpretará un programa de jazz folk (8 de septiembre), Blas Rivera New Tango Project (15 de septiembre), Ara Malikian y José Luis Montón, interpretarán su excelente proyecto Manantial de la felicidad (22 de septiembre) y despedirá el ciclo La Creativa Big Band Latina con su último trabajo Ni pa tí, ni pa mí (29 de septiembre). 

El programa musical para el mes de junio se inauguró el sábado día 2 con el programa 'De la Europa medieval al Nuevo Mundo' del grupo Música Prima. Este concierto incluyo varias piezas medievales y renacentistas, tanto vocales como instrumentales.  

Uno de los conciertos se dedicó al 250 Aniversario de la muerte de Domenido Scarlatti, compositor italiano muy vinculado a Madrid, ciudad donde murió en 1757. El grupo Jácara, dirigido por Juan Carlos de Mulder fue el encargado de ponerle música.

Asimismo el programa del día 24 de junio estuvo dedicado integramente a Madrid, y la soprano Cecilia Lavilla Berganza junto al pianista Juan Antonio Álvarez Parejo, interpretaron un programa de Tonadillas y zarzuelas de compositores como Literes, Esteve, M. García, Chapí, Chueca, Barbieri o Sorozábal, entre otros.

El resto de la programación musical para el mes de junio se completó con el Trío Haydn (16 de junio) y Martha Patricia y Federico Lechner Quartet (30 de junio), que interpretó un programa de boleros y estándar.

 

Programación

Día 2 de junio - 22:00 horas  |  MÚSICA PRIMA  |  De la Europa medieval al Nuevo Mundo

Día 16 de junio - 22:00 horas  |  TRÍO HAYDN  |  Franz Joseph Haydn (1732-1809) 

Día 24 de junio - 22:00 horas  |  CECILIA LAVILLA BERGANZA + JUAN Á. ÁLVAREZ PAREJO  |  Desde Madrid: tonadillas y zarzuelas

Día 29 de junio - 22:00 horas  |  JÁCARA  |  Scarlatti en Italia / Scarlatti en Madrid 

Día 30 de junio - 22:00 horas  |  MARTHA PATRICIA + FEDERICO LECHNER QUARTET  |  Estándar y boleros: canciones de amor, desamor y nostalgia


Día 1 de septiembre - 21:00 horas  |  QUINTETO AVENT-GARDE  |  Obras de G. Ligeti, P. Hindemith y H. Tomasi 

Día 8 de septiembre - 21:00 horas  |  RAO TRÍO  |  Fusión innovadora

Día 15 de septiembre - 21:00 horas  |  BLÁS RIVERA NEW TANGO PROJECT  |  Tango Jazz 

Día 22 de septiembre - 21:00 horas  |  ARA MALIKIAN + JOSÉ LUIS MONTÓN  |  Manantial de la felicidad

Día 29 de septiembre - 21:00 horas  |  LA CREATIVA BIG BAND LATINA  |  Ni pa ti, ni pa mí

 

Jardín El Capricho

La historia de este jardín comienza en 1783, cuando los Duques de Osuna compraban la finca. Entre 1783 y 1803 comenzaban las intervenciones en el jardín y en el Palacio. El gran interés de los duques por El Capricho se puso de manifiesto en la cuidada selección de los artistas que debían proyectar sus obras. 

Tres años después la duquesa, ferviente seguidora de las modas francesas, se procuró los servicios del jardinero francés Jean Baptiste Mulot mediante un contrato en exclusiva que le comprometía a no trabajar en ninguna otra casa del país. Mulot venía de la corte de María Antonieta, residía en Trianon y conocía perfectamente los trabajos de Mique para la reina de Francia en el Petit Trianon de Versalles. Fue quien se encargó de ajardinar la parte noroeste de la finca, ideando un jardín paisajista inglés en el que no faltaba ninguno de sus elementos más representativos: caminos sinuosos, casitas, templetes, obeliscos, cascadas, lagos.... Parece lógico pensar que la traza general del jardín fuera realizada por Mulot, el cual se encargó de su ejecución hasta 1790, año en que volvió a su país. Tras la marcha de Mulot, se hicieron cargo conjuntamente de El Capricho, el jardinero francés Pierre Prévost -en 1795- y el pintor, decorador y escenógrafo Angel María Tadey -en 1794-.

En 1807 murió el duque y poco después, tras la invasión francesa, la duquesa se trasladó a Cádiz dejando al frente de su propiedad a Prévost y a Tadey. El gobierno de José I confiscó El Capricho y lo cedió al general Belliard, quien mantuvo a Prévost al frente del jardín. Tras su vuelta a Madrid, al restaurarse la dinastía borbónica en el trono español con Fernando VII, la duquesa se preocupó por la recuperación de los jardines de la Alameda, en los que se construyó en 1815 el Casino de Baile. Desde su regreso y hasta su muerte se tuvo particular cuidado de la vegetación del jardín, llevándose a cabo diversas plantaciones con árboles procedentes de los viveros más importantes del país: Aranjuez y el Buen Retiro, en Madrid, y San Fernando en Cádiz, y otros traídos de Francia.

Tras el fallecimiento de la duquesa de Osuna en 1834, pasó a manos del X duque de Osuna que continuó con interés el proceso constructivo iniciado por su abuela, realizando numerosas obras como la remodelación de la fachada oeste del Palacio, efectuada entre 1835 y 1838 según proyecto de su arquitecto Martín López Aguado; se construyó la Isla de los Cisnes y se erigió el monumento funerario en honor del III duque de Osuna en la isla principal; el jardín se adornó con una serie de columnas con bustos o se reformó la Exedra de la Plaza de los Emperadores, entre otras muchas obras de infraestructura. Las plantaciones en el jardín tampoco se descuidaron, en manos ahora de Francisco Rizquer -maestro jardinero- y su colaborador Francisco Sangüesa -director de arbolado-.

Tras su muerte los siguientes propietarios se interesaron poco por la finca y tras dilapidar sus bienes, la propiedad tuvo que  venderse en subasta pública en 1896. La Alameda fue adquirida en 1900, junto con otros terrenos colindantes, por una familia de banqueros alemanes, los Bauer, que llevó a cabo algunas reformas en el Palacio. El conjunto se conservó en buen estado y durante la Segunda República -en 1934- fue declarado Monumento Histórico Artístico.

Por entonces la finca entra en un largo declive y la propiedad pasa por distintas manos y usos de los más variopintos y desvastadores, hasta que en 1975 es adquirida por el Ayuntamiento de Madrid. En 1985 el conjunto fue declarado Bien de Interés Cultural. A mediados del año 2000 finalizó la restauración de este bellísimo jardín municipal. En 2002 recibió el Premio Europeo de Medio Ambiente Europa Nostra.