MÚSICA EN LOS PALACIOS DE ÉCIJA

Organiza: Ayuntamiento de Écija | Área de Cultura y Fiestas Mayores
Producción técnica y gestión artística: Actidea
Presentación
La creciente importancia que ha tomado la utilización del tiempo libre y ocio, así como, la necesidad de que éste se configure como un proceso activo y dinamizador de la sociedad, ha hecho necesario que las Administraciones Públicas desarrollen programas culturales que posibiliten la expresión, el desarrollo de los lenguajes creativos, la vida asociativa, la participación, etc.
Desde esta perspectiva, el principal objetivo y razón de ser del programa cultural Música en los Palacios de Écija, se ha fundamentado en la necesidad de hacer realidad la idea, muchas veces utópica, de "la cultura de todos y para todos". Y lo hemos hecho primero ofreciendo al ciudadano un oferta cultural de calidad, donde la música, en sus diferentes variantes, se convierte en elemento integrador, y segundo rentabilizando todos nuestros tesoros culturales e históricos.
Para hacer posible nuestra primera intención, hemos planteado, como condición primordial, contar con un programa variado, donde tengan cabida las diferentes modalidades musicales y con ello todos los sectores de población; para conseguir lo segundo, hemos ocupado los palacios, como exponentes más representativos de la arquitectura civil barroca de nuestra ciudad, y a la vez como atractivo turístico.
El programa cultural denominado MÚSICA EN LOS PALACIOS DE ÉCIJA convierte nuestra ciudad durante el mes de julio de 2005 en un auténtico festival de los sentidos, ya que música y patrimonio se conjugan en una sola expresión. En definitiva, un encuentro al aire libre, al aire del respeto y la convivencia, al aire de la música, de la cultura, de nuestro pasado.
Ayuntamiento de Écija | Área de Cultura
Programación
Día 30 de junio - Palacio de Alcántara | ALEX CAPORUSCIO BLUES BAND (Blues)
Día 7 de julio - Casa-Palacio de los Palma | HÉVILA CARDEÑA + LORENZO MONCLOA (Recital Lírico)
Día 14 de julio - Palacio de Alcántara | SIMAO FÉLIX BAND (Músicas del Mundo)
Día 21 de julio - Palacio de Santaella | WHISKYS RIVERS (Músicas del Mundo)
Día 28 de julio - Casa-Palacio de los Palma | ARTE FACTVM (Música Medieval)
Los Palacios de Écija
El conjunto de los palacios y casas señoriales de la ciudad de Ecija constituye una magnífica y plástica manifestación de la suntuosidad y belleza de la arquitectura civil andaluza, que se extiende, fundamentalmente, entre los siglos XVI y XVIII. De su existencia y presencia en el urbanismo ciudadano de la antigua Astigi se pueden extraer numerosas conclusiones, que nos sugieren muy diversos aspectos del pasado de la población y de sus moradores y nos hablan de una sensibilidad colectiva, de una estética y una funcionalidad aún hoy vigentes.
Estas construcciones fueron posibles por el establecimiento en Ecija, a partir de la Baja Edad Media, de una nobleza de segundo orden, que basó su preeminencia en la posesión de la tierra y la ocupación de cargos en el Concejo municipal. El descubrimiento y colonización de América y la proximidad de la ciudad a Sevilla propiciaron el comercio de los productos agrícolas y ganaderos y el aumento de riqueza en los terratenientes.
La importancia social de esta clase nobiliaria se plasmó en su control del gobierno local por medio de las regidurías municipales y su influencia manifiesta en todos los órdenes de la vida pública. Esta situación preponderante en el ámbito ciudadano no sólo debía ser efectiva, sino que tenía que estar acompañada por la ostentación, que proporcionaba el prestigio social y la afirmación de su superioridad.
El antecedente de estas construcciones palaciegas lo representan las casas del conde de Palma, hoy ocupadas por la clausura del convento de las Carmelitas Descalzas, levantadas en estilo mudéjar durante el siglo XIV. La centuria decimosexta aportó el gusto renacentista del palacio de los condes de Valdehermoso, la transición protobarroca de las mansiones de los Lasso de la Vega y la pervivencia mudéjar de la casa de los Castrillos. El siglo XVII fue transformando y afianzando las influencias anteriores hasta plasmar los esquemas constructivos y decorativos que alcanzaron su cenit en el periodo siguiente.
Es el XVIII, el llamado Siglo de Oro ecijano, el que nos ha legado la mayor cantidad y calidad de edificios nobles y unas características generales definidas. Al exterior, los palacios ecijanos presentan la portada en forma de retablo, estructurada en tres niveles, que acogen la puerta de entrada, el balcón principal y el ático con el emblema heráldico de los propietarios y los remates decorativos. Los materiales utilizados son los mármoles polícromos y la piedra caliza, quedando el ladrillo y el enfoscado para la mayor parte de la fachada. El interior ofrece una repetida distribución de espacios, iniciada por el patio-apeadero, que da acceso a las caballerizas, escalera y patio principal. Las escaleras suelen concentrar gran parte de la decoración de la casa en sus paredes y bóvedas, ya sea mediante yeserías o pinturas al fresco. El patio, normalmente rodeado por dos plantas de arquerías sobre columnas y centrado por una fuente, reúne en torno a sí las principales habitaciones del edificio. La parte trasera de la construcción suele estar destinada a jardín y dependencias de servicio o casa de campo. Peñaflor, Benamejí, Garantía, Cuevas del Becerro, Villaverde de San Isidro, Aguilar, Fernández Golfín, Almenara Alta, Santaella ..., son algunos de los nombres de los linajes que llenaron la trama urbana de Ecija de joyas arquitectónicas barrocas.
A pesar de su belleza formal y decorativa, que los constituyen en obras de arte indiscutibles, los palacios de Ecija sobresalen en la actualidad por su sugerente capacidad de evocación y deleite estético. Una forma de vida señorial presente en la funcionalidad de cada parte de la construcción y un goce de los sentidos en la armonía de las formas, en el menudo detalle decorativo, en la tranquilidad de las estancias, en el aroma de los jardines, en la música de las fuentes transportan el espíritu a una situación casi irreal, alejada de los aconteceres cotidianos, y que podemos disfrutar con sólo atravesar sus brillantes umbrales y adentrarnos en su silente penumbra.
José Enrique Caldero Bermudo | Técnico de Cultura y Turismo del Excmo. Ayuntamiento de Ecija